Archivos para la Categoría 'Nostalgia de...'

Pintar de blanco el futuro de nuestros nevados

Vista desde el  Pastoruri
Imagen de Gusjer via Flickr

A propósito del Blog Action Day

Hace unas semanas ví, en el dominical Punto Final, un reportaje sobre la iniciativa de Eduardo Gold, científico peruano que tiene una iniciativa, poco usual pero muy interesante, para combatir el deshielo de nuestros glaciares andinos. ¿De qué se trata? Esta es su propuesta: pintar de blanco todas las montañas y cerros de nuestra cordillera, para enfriar el planeta.

Puede sonar trillada esta idea, pero el mismo Gold se ha encargado de comprobar su validez. En el video que les presento a continuación, hace una pequeña prueba con una roca, pintándola toda de blanco. Sólo es cuestión de esperar unos minutos para medir la temperatura del área pintada de la roca, compararla con la que no lo está, y comenzar a imaginarnos el impacto que podría tener este pequeño accionar en la temperatura de este planeta.

Para mí, ha sido muy gratificante saber que esta idea nació aquí, que es posible resarcir, al menos un poco, los graves efectos que el calentamiento global tiene en cada parte del mundo. Aquí, en particular, nos está dejando sin nevados y lagunas adyacentes a éstos, rápidamente, sin que nos demos cuenta. En mi último viaje a Huaraz, miré con nostalgia por la ventana del bus al Pastoruri que, antaño, fuera blanco y que ahora va siendo color tierra progresivamente. Es por esa nostalgia y por la conciencia ambiental que quiero promover, desde esta humilde plataforma, la iniciativa de Gold y su grupo de Glaciares Perú.

Les dejo los vídeos (partes 1 y 2) del reportaje de Punto Final sobre la iniciativa:

Gente, ¡tenemos que hacer algo para detener este perjudicial cambio!

Enlaces

Sitio | Glaciares Perú
Foto y reportaje | Living in Peru: Global warming disappears glaciers in Peru mountains

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Honor a quien honor merece: Pablo Neruda

Pablo Neruda

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes está noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Qué más decir? Gracias por haber nacido, un día como hoy, para dejarnos estas líneas que durarán por siempre en la mente y el corazón de millones de personas.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Y es que es tan corto el amor, y tan largo el olvido.

Ordenando las ideas

Atardecer en Aeropuerto de San José de Costa Rica, 2006.

Estoy acá, en un café, con dos muy buenos amigos, y tengo una idea en mente: escribir. Escribir y expresar lo que pienso. Hace un rato largo no lo hago, y creo que tener una netbook cerca puede ayudarme a satisfacer esa necesidad.

Estos ultimos dias, por ejemplo, he pensando en lo rico que se sentiría no hacer nada. Simplemente vagar o sonsear, como los skaters de Santa Monica lo hacen en “Lords of Dogtown“. Qué chévere sería no hacer nada, estar tranquilo, dormir más, no tener obligaciones… pero ¿qué gano? Como economista que pretendo ser, no puedo evitar el hacerme esta pregunta.

He pensado, por ejemplo, en dejar un ciclo la universidad. No sé si esa idea fugaz sea producto de ese trajin diario que me lleva y me trae. No lo sé, sólo sé que se me vienen días muy fregados y una idea así relaja y me transporta a otro mundo, un cuarto desordenado, tirado en un sofá pensando en la nada y cantando una ligera canción.

Pero el dejar las cosas pendientes también sería un gran problema – cuando las responsabilidades son grandes, los problemas que éstas traen también lo son.

A veces quisiera tener un poder: el de transportarme a donde quiera, al instante, y revivir momentos mágicos – una noche estrellada en Northridge, una tarde gélida en una parada de autobus de Van Nuys, un atardecer en Costa Rica, una lluvia como la de la selva de mi país, situaciones así. Y poder hacerlo, una y otra vez.

Creo que la imaginación, y los recuerdos, me ayudan un poco en el objetivo – felizmente. Aunque tengo la promesa pendiente de regresar y pasar más noches, tardes, lluvias así… las que quiero y necesito.

Esta tarde, soy sólo yo ordenando las ideas. Falta que ordene el corazón.

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Cómo te extraño…

Como te extraño mi amor porque será
me falta todo en la vida si no estas
Como te extraño mi amor que puedo hacer
te extraño tanto que voy a enloquecer.

A veces pienso que tu nunca vendrás
pero te quiero y te tengo que esperar
este destino me lleva hasta el final
donde algún día mi amor te encontrara

Ay amor divino
pronto tienes que volver…

Como te extraño
me falta todo en la vida si no estas
Como te extraño
te extraño tanto que voy a enloquecer.
A veces pienso que tu nunca vendrás
pero te quiero y te tengo que esperar
este destino me lleva hasta el final
donde algún día mi amor te encontrara

Ay amor divino
pronto tienes que volver…

El dolor es fuerte lo soporto
porque vivo pensando en tu amor
quiero verte tenerte y besarte
y entregarte todo mi corazón.
Ay amor divino…

 

No sé quién eres (aún), pero te extraño, en verdad…


+de mí

19 años. Estudio Economía. Adicto a twitter, a los libros y la música de los 80's. Es preciso pensar positivo, ¡vamos que se puede!

adrián@twitter

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