Para serte sincero, no recuerdo cuándo fue la primera vez que escuché tu voz. Esa voz que me ha emocionado tanto.
Creo que fue con Rehab. Me intrigó tanto tu estilo que terminé buscando tu elepé Back to Black, lo descargué, y se volvió uno de mis favoritos.
Just Friends, un himno durante el verano del 2010, canción con la que acompañaba conversaciones y recordaba a la Sofía de mi huracán.
When will we get
the time to be
just friends…
He can only hold her y Valerie, de algún modo, me hicieron las mañanas camino a la universidad. Tararéandolas o cantándolas en el bus, iba a las clases de matemática y contabilidad.
Por las noches, tirado en mi cama sufriendo (uy, qué novedad) por el amor, acompañaba mi filosofía sobre la vida y el ¿porqué me tiene que pasar esto a mí? con Love is a losing game, There’s no greater love, Will you still love me tomorrow y Best Friend. Hacías la pena un poquito más llevadera, y el invierno un poco menos frío.
El último sábado me levanté, revisé mi cuenta de Twitter, y me topé con la tristísima noticia de tu partida. Esperaba que hicieses caso a los doctores, quienes te advirtieron a inicios de año de que, si no dejabas la vida demasiado libertina, dejarías pronto este mundo. Esperaba que pudieses sorprenderme con un nuevo disco, tu tercer disco, y que continuaras en esa carrera y ese negocio en el que cualquier infeliz ahora destaca pero en el que te diferenciaste con pasión y alma, a pesar de que te destruías por dentro.
He leído mucho sobre tu partida, algunos creen que no se debería sentir pena por tí, que tú buscaste este final. Yo pienso que, muy a pesar de que tus vicios te pasaron una muy alta factura y que no representa un ejemplo, se te debe entender en el contexto. Me da pena que no pudiste encontrar esa paz que tu alma pedía a gritos. Me conmueve ver como nos dejaste tan pronto, sin decir adiós.
No falta quien se sube al coche en esta coyuntura. Felizmente puedo decir que sí soy un verdadero fan de tu música y de tus lágrimas al enterarte de tus cinco Premios Grammy en el 2008, de tus saltitos en el escenario, de tu estilo.
Hasta pronto Amy, gracias por la música y por ser tú.
Pd. Hace tiempo te debo una noche de tragos acompañado de tus canciones. Saldaré la deuda pronto.



Si Amy. Vete en paz. No nos debes nada. Al contrario te debo yo todas esas noches que me beberé tus dos albumes de A a Z! Tu voz es mi droga. Droguemonos juntos, bebamos Tanqueray hasta no mas poder! Si fuiste musa de Lagerfeld, porque no la mia? Entonces amemonos con aliento a crack, gin o lo que sea! Pero amemonos ya!